Idiomas

Niveles

Ayuda en Vivo a través del chat

 

Acerca de esta página

Bienvenidos al sitio de eLearning de New Muslims. Esta página es para musulmanes recién conversos que quieren aprender su nueva religión de una manera fácil y sistemática. Las lecciones aquí están organizadas por niveles. Así que primero vaya a la lección 1 en el nivel 1. Estúdielo y luego haga su examen. Cuando lo pase, vaya a la lección 2 y así sucesivamente. Nuestros mejores deseos.

Comience aquí

Es altamente recomendable que se registre para que sus calificaciones y avance sean guardados. Así que, primero regístrese aquí, luego empiece con la lección 1 en el nivel 1 y de ahí pase a la siguiente lección. Estudie a su gusto. Cada vez que vuelva a este sitio, haga clic en el botón "Llévame adonde llegué" (disponible solo para usuarios registrados). 

Narraciones proféticas: La sinceridad 

Descripción: Una breve introducción al Imam An-Nawawi y una explicación del primer hadiz en su colección, conocida como "Los cuarenta hadices".

PorAisha Stacey (© 2017 NewMuslims.com)

Publicado el25 May 2019 - Última modificación07 Aug 2017

Impreso: 4 - Enviado por e-mail: 0 - Visto: 251 (Promedio diario: 1)

Categoría: Lecciones > El Profeta Muhammad > Dichos selectos


Objetivo:

·       Aprender quién era el Imam An-Nawawi, la importancia de su colección de ahadiz, y una explicación concisa del primer hadiz.

Términos árabes:

·       Hadiz (plural: ahadiz): Es un relato o una historia. En el Islam se refiere a un registro narrativo de los dichos y acciones del Profeta Muhammad y sus compañeros. 

·       Niiah: Intención.

·       Ibadah: Adoración.

·       Fiqh: Jurisprudencia islámica.

·       Ijlás: sinceridad, pureza, retraimiento. En el Islam denota purificar nuestros motivos e intenciones para buscar la complacencia de Allah. Es también el nombre del capítulo 112 del Corán. 

Introducción

Corbis-42-59585768.jpgEl Imam An-Nawawi (1233 – 1278 E.C.) nació en una pequeña ciudad llamada Nawa, situada cerca de Damasco. Antes de los diez años de edad había memorizado todo el Corán, y a la edad de diecinueve se dirigió a Damasco para estudiar. Allí, el Imam Nawawi aprendió de más de veinte eruditos conocidos en diversas áreas y disciplinas, incluyendo el estudio del Hadiz y jurisprudencia islámica.  

Se dice que el Imam An-Nawawi era un hombre piadoso y ascético, a veces falto de sueño por su frecuente adoración o escritura. Se sabe también que aconsejaba a la gente a hacer el bien y les prohibía hacer el mal. A pesar de que escribió más de 40 libros, el más conocido de ellos, sin duda, es su colección de "Los cuarenta hadices". 

Por más de 800 años los eruditos y estudiantes se han beneficiado de este libro. Cada hadiz en esta colección nos enseña sobre uno de los fundamentos del Islam y fueron tomados predominantemente de las colecciones de Sahih Al Bujari y Sahih Muslim.  

Este es el primero de una serie de ahadiz del libro. 

Hadiz 1

El primer hadiz en esta colección es el narrado por Omar Ibn Al Jattab. Él dijo que el Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) dijo lo siguiente:  

“Las acciones son juzgadas por su niiah; entonces, cada hombre tendrá lo que buscaba según su intención. Así, aquel cuya migración (hiyrah) haya sido por Allah y Su Mensajero, su migración será por Allah y Su Mensajero; pero aquel cuya migración haya sido por un asunto mundanal o por matrimonio, su migración será por aquello por lo que la realizó". 

Este hadiz fue pronunciado en un momento en el cual un hombre emigró desde Meca a Medina para poder casarse, y no por el Islam. Se dice que es uno de los grandes ahadiz en la religión, porque puede ayudar al creyente a evaluar y juzgar sus acciones del corazón y decidir si pueden o no ser consideradas 'ibadah. El Imam Ash-Shafi (767 - 820 E.C.) lo llamó "un tercio del conocimiento" y dijo que estaba relacionado con cerca de 70 temas del Fiqh. Se cree que el Imam An-Nawawi comenzó con este hadiz porque quería recordar a todo el que lo leyera sobre la importancia del ijlás.

El Profeta Muhammad comenzó este hadiz con un principio: las acciones son juzgadas por su niiah (intenciones). Nos dio luego tres ejemplos: el primero es de una acción loable: migrar por la causa de Allah. El segundo y tercero son ejemplos de situaciones en las cuales podría ser necesario evaluar nuestra niiah: migrar por un asunto mundanal en general o hacerlo más específicamente para contraer matrimonio. Asumiendo que nuestra intención es hacer de cada aspecto de nuestras vidas 'ibadah al hacerlos por Allah, debemos entender que las acciones serán buenas si su intención es buena; pero si la intención está corrompida, entonces la acción lo estará también. Si tenemos niiah solo por Allah, entonces las acciones permisibles serán recompensadas. 

Ser sinceros, veraces y honestos en nuestra 'ibadah es una de las condiciones a cumplir para que nuestras obras sean aceptadas por Allah. Una de las causas primigenias de la falta de sinceridad es hacer cosas para satisfacer nuestros deseos terrenales. El Imam Al Harawi, quien falleció en 846 E.C., nos advirtió que hay siete tipos de deseos que pueden corromper nuestro ijlás:

1.    Hacernos parecer ser buenos ante los demás.

2.     Buscar los elogios de los demás.

3.     Evitar ser culpado por los demás.

4.     Buscar la glorificación de los demás.

5.     Buscar la riqueza de otros.

6.     Buscar el amor de otros.

7.     Buscar ayuda de algo o alguien fuera de Allah.

Es por esto que un creyente debe verificar sus intenciones y su ijlás, no solo antes de los actos de adoración obligatorios, sino también durante el transcurso del día. Si fuera necesario, podemos incrementar nuestro ijlás de tres maneras fáciles. 

1.     Haciendo más buenas obras.

2.     Buscando el conocimiento.

3.     Recordando verificar nuestra niiah

Hay cuatro cosas principales que contradicen el ijlás y pueden, por consecuencia, anular cualquier buena intención que tratemos de cultivar. Son: 

1.     Cometer pecados.

2.     Asociar a otros con Allah.

3.     Realizar un acto de adoración para ser vistos por los demás.

4.     Ser hipócritas. 

Vale la pena recordar que, estemos conscientes o no, cada acción que realizamos en nuestra vida diaria está motivada por una intención. Por eso, inculcarnos el recuerdo de Allah a menudo durante el día o pensar sobre cómo complacerlo, nos ayudará a tener intenciones sinceras, correctas y dignas de recompensa.  

El Imam Ibn Uzaimin dijo que este hadiz nos enseña que si una persona tiene intención de hacer una buena obra, pero no la puede llevar a cabo por algún obstáculo, se le registrará la recompensa por lo que quiso hacer de todas formas. Esto es porque el Profeta Muhammad dijo: "Allah ha registrado las buenas y malas obras. Aquel que tiene intención de hacer una buena obra, pero no la realiza, Allah se la registra como una buena acción completa; si tiene intención de hacerla y la lleva a cabo, Allah se la recompensa cien veces más, hasta setecientas, o más que eso. Pero si tiene intención de hacer algo malo y no lo lleva a cabo, Allah le registra una buena obra; y si tiene intención y lo hace, Allah lo registra como una sola mala acción". 

Herramientas de la lección
Mala Mejor  Evaluar
| More
Déjenos un comentario o una pregunta

También puede preguntar mediante el servicio de chat en vivo disponible aquí.